Rincón de las maravillas
¡Quién como Tú!
Viernes, Diciembre 31, 2021

La capacidad de crear a partir de la nada nuestro mundo, el universo entero y todo lo que contiene, trasciende todo poder que puedan siquiera concebir los seres humanos. El esplendor, la creatividad, la precisión, el poder y el carácter absolutamente formidable de Dios rebasan todo entendimiento. Por eso, al meditar en ello la respuesta que corresponde no puede ser otra que una de alabanza y adoración.

A lo largo de la Escritura se alude a Dios como el Todopoderoso o el Omnipotente. En Hebreo, «Dios Todopoderoso» se escribe El Shaddai, que significa el Todopoderoso o el todo suficiente. Su poder ilimitado se expresa tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento: Él es:

El SEÑOR tu Dios es Dios de dioses y Señor de señores. Él es el gran Dios, poderoso e imponente7.

El Dios que amamos y adoramos puede hacer cualquier cosa que se ajuste a lo que Él es y nadie puede oponérsele. Por supuesto que Él no puede hacer ciertas cosas, como por ejemplo actuar con inmoralidad o pecado. No puede negarse a sí mismo8 o ser tentado por el mal9, puesto que esas cosas no concuerdan con Su naturaleza y Su ser; practicarlas sería atentar contra Su propia naturaleza. Por otra parte, sí puede hacer cualquier cosa que sea compatible con Su naturaleza y Su carácter.

Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca10.

Si Él decide una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Lo que desea, lo realiza11.

El SEÑOR hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos12.

Como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será Mi palabra que sale de Mi boca: no volverá a Mí vacía, sino que hará lo que Yo quiero y será prosperada en aquello para lo cual la envié13.

Nuestro Padre celestial es tan poderoso que nadie puede detenerlo, resistirlo o derrotarlo.

Desde los tiempos antiguos, Yo soy. No hay quien pueda librar de Mi mano. Lo que Yo hago, nadie puede desbaratarlo14.

SEÑOR Dios de nuestros antepasados, Tú eres Dios en los cielos, que gobiernas en todas las naciones. Tienes fuerza y poder. Nadie te puede resistir15.

No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo que pueda enfrentarse al Señor16.

Dios es tan poderoso que nada es demasiado difícil para Él.

Yo sé que Tú lo puedes todo. Haces planes y nada los puede cambiar ni detener17.

¡Oh SEÑOR Dios! He aquí que Tú has hecho el cielo y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendido. Nada hay que sea difícil para ti18.

Yo soy el SEÑOR, el Dios de toda la humanidad. ¿Acaso hay algo que me sea difícil?19

Nada hay imposible para Dios20.

[Jesús] decía: «¡Abba, Padre!, todas las cosas son posibles para ti»21.

¿Qué respuesta debe suscitar en nosotros nuestro Dios que es grande y de mucha potencia22; del que se dice que excelso es Su poder23, y que hizo con Su poder la tierra?24 La reacción que debe generar en nosotros nuestro Padre es una de adoración, alabanza y gratitud. A tono con los escritores del Antiguo y del Nuevo Testamento, debemos decir a Dios: «¡Cuán imponentes son Tus obras! Es tan grande Tu poder»25.

Enaltécete, SEÑOR, con Tu poder, y con salmos celebraremos Tus proezas26.

Tuya es, SEÑOR, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; pues Tuyas son todas las cosas que están en los cielos y en la tierra. Tuyo es, Señor, el reino. ¡Tú eres excelso sobre todas las cosas!27

Grande es el Señor nuestro, y mucho Su poder, y Su entendimiento es infinito28.

¡Grandes y maravillosas son Tus obras, Señor Dios Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son Tus caminos, Rey de las naciones!29

La Escritura nos manifiesta: El SEÑOR su Dios es Dios de dioses y Señor de señores; Dios grande, poderoso y temible30. Somos bendecidos y privilegiados por el hecho de que lo conocemos, lo amamos y le servimos. Recordar Su poder, prodigiosidad y amor, y meditar en todo ello, es algo que debiera movernos a alabarlo y adorarlo con frecuencia.

¡Su nombre es santo e imponente!31

Imponente eres, oh Dios, desde Tu santuario. El Dios mismo de Israel da fortaleza y poder al pueblo. ¡Bendito sea Dios!32


1 Génesis 14:19.

2 Hebreos 3:4 (RVA-2015).

3 Eclesiastés 11:5.

4 Efesios 3:20.

5 Job 9:10.

6 Salmo 115:3 (NVI).

7 Deuteronomio 10:17 (NTV).

8 2 Timoteo 2:13.

9 Santiago 1:13.

10 Salmo 115:3 (NVI).

11 Job 23:13.

12 Salmo 135:6.

13 Isaías 55:10,11.

14 Isaías 43:13 (NVI).

15 2 Crónicas 20:6 (RVA-2015).

16 Proverbios 21:30 (BLPH).

17 Job 42:2 (NVI).

18 Jeremías 32:17(RVA-2015).

19 Jeremías 32:27 (RVC).

20 Lucas 1:37.

21 Marcos 14:36.

22 Salmo 147:5 (RVA).

23 Job 37:23 (NVI).

24 Jeremías 10:12.

25 Salmo 66:3.

26 Salmo 21:13 (NVI).

27 1 Crónicas 29:11 (RVC).

28 Salmo 147:5.

29 Apocalipsis 15:3 (RVC).

30 Deuteronomio 10:17 (RVC).

31 Salmo 111:9 (NVI).

32 Salmo 68:35 (NBLH).

Texto: Peter Amsterdam, adaptado. Ilustración: Nozomi. Diseño: Roy Evans.
Publicado por Rincón de las maravillas. © La Familia Internacional, 2021.
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Etiquetas: dios, creación, alabanza y agradecimiento